Los Mosaicos bizantinos
Los mosaicos bizantinos, abundantes y exuberantes de luz y color, ejercen funciones didácticas y sobre todo simbólicas.
Al igual que en el arte tardío romano, la técnica adoptada es el opus tesselatum, que mezcla piedras y vidrios de color. Se da ahora una marcada preferencia al dorado y se instituye un simbolismo rígido para los demás colores (púrpura de los emperadores y del Cristo resucitado, por ejemplo).
Los mosaicos cubren los muros interiores y las cúpulas. En los muros el espacio es simbólicamente dividido en tres partes: inferior para las representaciones terrestres, media para las representaciones de transición y superior para el cielo.
Los elementos incluídos siguen cánones estrictos que dignifican la vida de los emperadores y de las figuras religiosas.
© Foto, Paul Halsall de la Red bizantina.
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