
La civilización egipcia se desarrolló a lo largo del Río Nilo en el Este de África a partir del tercer milenio antes de Cristo. Disfrutó de un gobierno teocrático: se creía que el Faraón era el hijo del Dios más importante.
La gran importancia de la religión y el respeto a la muerte, existentes entre los Egipcios, originaron un arte de cánones muy estrictos que se aprecia esencialmente en los templos y las tumbas.