Los Cánones Egipcios de Representación del Cuerpo Humano.

El hombre es un elemento muy frecuente en el arte egipcio.

El artista no tiene la libertad de interpretar su tema. Debe obedecer los cánones impuestos por los sacerdotes, con religioso respeto.

El hombre es más alto y más moreno que la mujer. Los niños sólo se distinguen por su tamaño. Con excepción de Amenofis IV, los retratos son ideales.

Los faraones y sus reinas siempre son delgados, hermosos y jóvenes.
En las representaciones planas, consistentes en relieves y
pinturas, se impone una visión distorsionada constante:


La imagen en esta página es parte de "Peregrinaje to Abydos" un peregrinaje virtual propuesto por la Fundación Berger  en Suiza. 
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